Un momento porfavor...

Jennifer Connelly

Estados Unidos

Biografia: Hija única de un comerciante textil y de una mercader de antigüedades, creció en el barrio de Brooklyn, en la ciudad de Nueva York, de ascendencia irlandesa, noruega, rusa y polaca. Estudió en el colegio privado Saint Ann's School. A los diez años, unos amigos de la familia sugirieron a sus padres enviarla a una selección de modelos infantiles. Fue así como Connelly inició una carrera como modelo publicitaria. Pronto comenzó a aparecer en las portadas de revistas y más tarde en anuncios de televisión, la mayoría de éstos en Japón. En 1979 le ofrecieron intervenir en una serie de televisión británica. A partir de entonces fue alternando su actividad como modelo con algún papel en producciones televisivas. Unos años más tarde, en 1984, tuvo su debut en el cine. Un director de casting la presentó al director Sergio Leone, que buscaba una actriz joven que supiera bailar para su película Érase una vez en América. A pesar de que Connelly no apareció más que unos minutos en pantalla, fueron suficientes para poner de manifiesto su talento como actriz. En 1985 consiguió su primer papel principal en Phenomena o Creepers, de Darío Argento; la película cosechó mucho éxito de taquilla en Europa, pero desafortunadamente fue distribuida en Estados Unidos en una versión censurada. En 1986, con tan sólo 16 años pero ya con mucha carrera a sus espaldas, protagonizó la que es una de sus películas más emblemáticas y por la que muchos la recuerdan, dando vida a la joven Sarah, en Labyrinth (Dentro del laberinto), junto al enigmático David Bowie, dirigida por Jim Henson.En el año 1990 filmó Labios ardientes, film de corte erótico con Don Johnson el héroe de la serie de TV Miami Vice, con quien se asegura que tuvieron una relación y vivieron un tiempo juntos. Su lanzamiento a la fama lo logró en 1991 con el filme The Rocketeer, junto a Timothy Dalton, donde destacó su belleza y capacidad escénica y donde conoció al que sería su pareja durante cinco años, Billy Campbell. En los años siguientes continuó obteniendo papeles en el cine, algunos en películas poco relevantes, pero otros en películas que tuvieron buena acogida por el público. De esta forma, Connelly se fue convirtiendo en una actriz conocida y apreciada por los directores.